lunes, 7 de septiembre de 2009

El cine en la ciudad del constructivismo: Berlín, symphony of a great city (1927) Walter Ruttman




"Lo primero que el cine vio cuando abrió los ojos, fue una ciudad". Berlín: Symphony of a Great City de Walter Ruttman, es un cine de género documental, que nos traslada a una sociedad burguesa, de un país (Alemania) en construcción, tanto social como económica y por ende política. Es una sociedad cargada de energía racionalista en sus acciones, pensares y formas de vivir.


Hombres que salen una fábrica o industria, hombres regidos por una máquina, hombres máquina que funcionan con un mecanismo de orden exasperado. Un tren y gente en espera de este, sombreros y todo tipo de artículos producidos en serie. Eh ahí donde nos damos cuenta del capitalismo forjado y en crecimiento.


Personas en silencio, diversiones según la posición social, la cultura en acción y el deambulante por las calles. Es un mundo en acción hacia la modernidad del siglo XX. Este documental es un registro del tiempo y del espacio, así como de quién lo habita; es un registro de esa materia sutil difícil de haber captado en aquel momento.


Este tipo de cine se convierte (además de ser herramienta de documentación), en mirada, en punto de vista y en ojo, donde se amplía la conciencia de esos territorios que hicieron ruido, insospechados pero que muchas veces están en silencio.


Berlín es una primera sinfonía de las ciudades, poema visual, que usa de imagen a la urbe, y va creando un lenguaje hablante, donde el discurso "hace visible lo invisible".


La ciudad de Berlín es sobrevolada, dejándonos ver una existencia acelerada de lo que la habita, es un mecanismo completo, sin falatantes ni sobrantes, crece en cuanto más funcionamiento y movimiento tenga, así es una máquina.

Es importante señalar que la idea constructivista y racionalista de la ciudad, es muy significativa, ya que tomando las ideas del Cosntructivismo ruso, viene a darnos un ejemplo de este. Ya que aunado a esto, el camino que tomaban los inicios del siglo XX, eran los del vanguardismo y principalmente los de la arquitectura de esta vanguardia constructivista que es un equivalente a la Bauhaus de Alemania, buscando desarrollar sus propias individualidades a través de un estado multinacional, y de nuevos diseños "deconstruyendo" la arquitectura. Se resaltan nuevos proyectos y crean un nuevo lenguaje para la ciudad, donde lo que habla son las máquinas y la arquitectura. Un ejemplo de ello es la obra de Vladimir Tatlin, proyecto para el edificio en la III Internacional Comunista. Este proyecto, como suele denominarse "fantástico", me sugiere el discurso de la máquina, de una ciudad (Berlín) que crece, que se construye como un nuevo proyecto tanto en lo social, económico, político, pero más en los espacios exteriores que contienen interiores, estos son espacios arquitectónicos.








Fuente:Psicoanálisis y cine. El signifiacnte inaginario, Edit. Gustavo Gili, 1979, UBA, Buenos Aires, 2005

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